PRIMERA A LOS TESALONICENSES

Lecciones para nosotros

1 Tes. 1:3, 7; 2:13; 4:1-12; 5:15. Una forma eficaz de aconsejar es combinar el encomio sincero con la exhortación a esforzarse por mejorar.

1 Tes. 4:1, 9, 10. Quienes adoran a Jehová tienen que seguir progresando en sentido espiritual.

1 Tes. 5:1-3, 8, 20, 21. Puesto que se acerca el día de Jehová, “mantengamos nuestro juicio y llevemos puesta la coraza de la fe y el amor, y como yelmo la esperanza de la salvación”. Además, prestemos cuidadosa atención a la Palabra profética de Dios, la Biblia.

PRIMERA A LOS TESALONICENSES

Respuestas a preguntas bíblicas

1 Tes. 4:15-17. ¿Quiénes son “arrebatados [...] en nubes al encuentro del Señor en el aire”, y cómo sucede esto? Son los cristianos ungidos que están vivos durante la presencia de Cristo en el poder del Reino. Ellos se encuentran con el Señor Jesús en la región celestial invisible. Pero para lograrlo, primero tienen que morir y ser resucitados como criaturas espirituales (Rom. 6:3-5; 1 Cor. 15:35, 44). Como la presencia de Cristo ya ha comenzado, los cristianos ungidos que mueren en la actualidad no permanecen en ese estado, sino que son “arrebatados”, es decir, resucitados al instante (1 Cor. 15:51, 52).

1 Tes. 5:23. ¿Qué quiso decir Pablo cuando pidió a Dios que fueran “conservados el espíritu y el alma y el cuerpo de [...] los hermanos”? El apóstol se refería al espíritu, el alma y el cuerpo de toda la congregación cristiana, que incluía a los cristianos ungidos de Tesalónica. En vez de pedir simplemente que se conservara la congregación, oró para que se conservara su “espíritu”, o inclinación mental. También pidió por su “alma” —su vida o existencia— y por su “cuerpo”, es decir, el cuerpo compuesto de cristianos ungidos (1 Cor. 12:12, 13). Este ruego destaca el profundo interés que Pablo sentía por la congregación.